Posteado por: Mari Carmen | 30 agosto 2010

Puccini: La Bohème

Compositor: Giacomo Puccini (1858 – 1924)

Libreto: Giuseppe Giacosa y Luigi Illica, basado en la novela por entregas “Escenas de la vida” de Henry Murger

Título original: La Bohème

Estreno: Teatro Regio de Turín. La orquesta tocó bajo la dirección de Arturo Toscanini

Fecha: 1 de febreo de 1896

Acción: Barrio Latino de París en el año 1840

Un poco de Historia

La Bohème es la cuarta ópera de Giacomo Puccini (Después de Le Villi 1884, Edgar 1889 y Manon Lescaut 1893). Sus libretistas, Luigi Illica y Guiseppe Giacosa, eran conocidos hombres de letras; Illica ya había colaborado en Manon Lescaut.

Puccini tenia predilección por los escenarios “exóticos” : para Madame Butterfly y Turandot, eligió el Lejano Oriente, para La Fanciulla del West, el “Salvaje Oeste” en la era de los buscadores de oro en California; para La Bohème, la sociedad marginada de los artistas pobres de París.

Puccini se ha perpetuado en la historia de la ópera como creador de una rica galería de gentiles y encantadoras mujeres, a menudo fascinantes. La Bohème añade otras dos a la larga lista: Mimí y Musetta.
Puccini trabajó en La Bohème desde la primavera de 1893 hasta la Navidad del año 1895. El estreno se realizó en el teatro Regio de Turín, el primero de febrero de 1896, tres años justos después del de Manon Lescaut, el mismo día y el mismo lugar. Puccini y sus dos libretistas, Giacosa e Illica, tomaron el argumento de la ópera La Bohème de una novela del escritor parisiense Henri Murger, que se publicó en 1846 en una revista parisina y más tarde en forma de libro, con el título Scènes de la vie de Bohème.

A menudo se ha asegurado que los personajes de esta famosa obra han salido de la vida real. El musicólogo Mosco Carner comprobó la similitud del poeta Rodolfo con el propio Murger, de manera que escenas de la vida de Bohemia, sería, al menos en parte, una obra autobiográfica. El pintor Marcello tendría su origen en un escritor de apellido Champfleury y en dos pintores, Lazar y Tabar; el músico Schaunard se llamaba Alexandre Schainne en la vida real. A juicio de Mosco Carner, el filósofo Colline sería el retrato de dos tipos estrafalarios, Jean Walon y un tal Trapadoux. Musetta se habria llamado en la vida real Marie Roux, amante de Champfleury. Mimí fue una creación de Illica, Giacosa y Puccini; en la novela de Murger sus cualidades y vicisitudes se reparten entre varios personajes femeninos, cuyos modelos en la vida real habrían sido María Vidal, Lucille Louvet y otras.

En 1849 Murger adaptó su novela para el teatro con el título La vie de Bohème; los tres autores de la ópera La Bohème se basaron fundamentalmente en esta obra. En La Bohème, Puccini reunió en su música elementos de distintas corrientes. Las arias y los dúos de amor de los actos primero y último se pueden atribuir al Romanticismo Tardío, el comienzo del tercer acto con la silenciosa y desalentadora nevada en una alborada gris al Impresionismo y algunas cosas del segundo acto al Verismo.
El primero de Febrero de 1896, el público de Turín descubre La Bohème en el Teatro Regio. La dirige Arturo Toscanini ; Cesira Ferrari y Evan Gorga interpretan los papeles de Mimí y Rodolfo respectivamente. Ese mismo año, el éxito en Roma y Palermo confirma su aceptación superando las malas críticas que la prensa la deparó en Turín.

Personajes:

Rodolfo (poeta), amante de Mimí, tenor

Marcelo (pintor), amante de Musetta, barítono

Schaunard (músico), barítono

Colline (filósofo), bajo

Mimí (modistilla), amante de Rodolfo, soprano

Musetta, amante de Marcelo, soprano

Alcindoro (viejo protector de Musetta), bajo

Benoit (casero de los Bohemios), bajo

Argumento:

Acto I: En la buhardilla de los bohemios. Marcello pinta mientras Rodolfo mira por la ventana. Como no tienen combustible y hace frío, utilizan los manuscritos del drama que está escribiendo Rodolfo para hacer fuego. Colline, el filósofo, entra en la pieza congelado y molesto por no haber podido echarle la mano a unos libros. Schaunard, el músico, llega con comida, madera, vino y dinero; explica a sus compañeros la fuente de su súbita riquezas, atender el loro de un caballero inglés. Nadie le presta atención porque caen sobre la comida, que es retirada rápidamente por Schaunard, que les deja tan solo el vino. Mientras beben, llega Benoît, el casero, en busca del pago de la renta. Los bohemios le engatusan ofreciéndole vino, y, en medio del efecto del alcohol, les narra sus aventuras amorosas, añadiendo que está también casado, ante lo cual todos reaccionan con una indignación pacata, fingida, y le echan de la habitación sin pagarle la renta. Deciden que lo mejor es utilizar ese dinero para disfrutar del barrio. Rodolfo no les acompaña porque quiere trabajar. En ese momento alguien llama a la puerta, es Mimí que ha venido a pedir que le ayuden a encender nuevamente su vela. Sale, pero regresa en seguida porque ha olvidado su llave. En ese momento, ambas luces se apagan y en la oscuridad deben buscar la llave. Rodolfo la encuentra y la guarda para que la búsqueda continúe en la oscuridad. Cuando sus manos tropiezan, ambos aprovechan la ocasión para contar la historia de sus vidas: él interpreta “Che gelida manina” – (“que manita más fría”) y ella, “Sì, mi chiamano Mimi” (“sí, me llaman Mimí”). Son interrumpidos por las voces de los amigos que han venido a buscar a Rodolfo, y él antes de que entren, les advierte que no está solo y que pronto se reunirá con ellos, aunque prefiere quedarse en casa, pero deciden marchar, juntos, cantando su amor (en el delicioso dúo, “O soave fanciulla” – “¡oh! suave muchacha”).

Acto II: En el Quartier Latin (Barrio Latino). En las calles hay una multitud que se divierte mientras los vendedores vociferan sus productos. Los amigos llegan al Café Momus, y mientras beben y comen aparece Musetta, ex de Marcello, acompañada de un admirador un poco parco, Alcindoro. Ella intenta de varias maneras llamar la atención de Marcello, y lo logra cantando una sensual aria dedicada fingidamente a su nuevo amante (“Quando m’en vò – Cuando voy”). Fingiendo un dolor en un pie, por culpa del zapato que le aprieta demasiado, hace que Alcindoro vaya a buscarle un nuevo par, ocasión que Musetta aprovecha para reunirse con su amado Marcello. Cuando los bohemios deciden pagar la cuenta para marchar, encuentran que Schaunard no tiene suficiente dinero, y siguiendo una sugerencia de Musetta, deciden cargar la cuenta a Alcindoro. Soldados desfilan en la calle, y aprovechando la confusión, Marcello y Colline llevan a Mussetta en brazos y huyen, bajo la risa cómplice de los espectadores. Cuando se han ido todos, Alcindoro llega con el par de zapatos y es sorprendido por el mesonero que le ordena pagar la cuenta.

Acto III: La aduana de Enfer. Aduaneros llegan a la ciudad. Mimí, notablemente enferma, desea hablar con Marcello. Ella le cuenta lo difícil que se ha vuelto la vida con Rodolfo, que ha abandonado la casa la noche anterior (aria: “O buon Marcello, aiuto! – ¡Oh! ¡Marcello, ayuda!”). Marcello le cuenta que Rodolfo está durmiendo en una taberna donde él también vive. Rodolfo, que acaba de despertar y busca a Marcello, entra en escena, y Mimí rápidamente se oculta. Rodolfo cuenta por qué ha dejado a Mimí, primero aduce que Mimí es demasiado coqueta con otros hombres, pero luego confiesa que ella esta muy enferma, y teme por ambos, además, lo consume el remordimiento, pues, por tener a Mimí en las precarias condiciones en las que ambos se encuentran, su enfermedad avanza progresivamente, amenazando con matarla, por este motivo, explica, el decidió finjir no amarla más para que ésta se olvide de él y se vaya a vivir con otro hombre que pueda proporcionarle un modo de vida más confortable (¡Mimí e tanto malata! – ¡Mimí está tan enferma!). Marcello, preocupado por Mimí intenta hacerle callar, pero ella ya lo ha escuchado todo y se descubre a sí misma cuando tose violentamente. Marcello les deja para volver con Musetta, y Mimí dice adiós a Rodolfo (Donde lieta usci – Adonde felíz respondí), pero ambos declaran nuevamente su amor y deciden permanecer juntos hasta que llegue la estación de las flores, la primavera. En la distancia se escucha la discusión entre Musetta y Marcello (cuarteto: “Addio dolce svegliare alla mattina!” – Adiós, dulces despertares por la mañana!).

Acto IV: Nuevamente en la buhardilla. Marcello y Rodolfo trabajan, mientras lamentan la pérdida de sus respectivas amadas (dúo: “¡O Mimì!, ¡Tu più non torni!” – ¡Oh Mimí! ¡No regresarás!). Schaunard y Colline entran con la cena, que consiste de algo de pan y un arenque, y los cuatro parodian un delicioso banquete, cantando y bailando(Gavota!). Musetta entra alarmada, le acompaña una Mimí muy enferma que sufre mucho; todos ayudan a la chica moribunda. Preocupados, Musetta y Marcello salen de la habitación para vender las joyas de ella y así comprar algunas medicinas. En este punto, Colline y Schaunard salen para vender el abrigo del primero, el cual se despide de la prenda (Vecchia zimarra, senti – Viejo abrigo, escucha). Solos, Rodolfo y Mimí, recuerdan sus tiempos felices (dúo: “Sono andati? – ¿se han ido?”). Regresan todos y se postran a los pies de la cama, Musetta reza una plegaria, y Mimí, inadvertidamente, muere. Poco a poco sus compañeros notan lo sucedido, hasta que finalmente, Rodolfo cae en la cuenta y grita desesperado “¡Mimí…! ¡Mimí…!”.

Videos:

Final del acto I:

Comienzo del acto II:

Acto II, parte 2:

Aquí tienes el precioso duetto final:


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